Muchas veces usamos las palabras para cargar de emociones a cosas o animales. Un clásico, es decir , por ejemplo que el perro ???le falta hablar??? o que el auto tiene cara de gato, la carne está ???apenada??? o la chicoria alegre.
Según la
RAE, guarro es cerdo. Y a los pobres cerdos, que no entienden de lenguaje, nadie les dijo que a los hombres que son ???sucios, desaliñados, groseros, sin modales, ruin y despreciables??? les dicen guarros.
También se explica que el sonido de la palabra vendría de la imitación del ruido del animal.
Esta vez, se aplicó
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